18 de abril de 2011

Nuestra debilidad es también nuestra fuerza.


Desde el principio de los tiempos el ser humano ha luchado por crearse un destino. Apenas sí somos una mota del polvo cósmico, un minúsculo accidente dentro del Caos universal, y, pese a ello, hemos entablado un combate a muerte entre nuestra voluntad y el azar.¡IMAGÍNATE LA ENORMIDAD DE NUESTRO ATREVIMIENTO! Somos de una soberbia y una inocencia incalculables.
Ahí reside nuestra grandeza: aún conociendo nuestra insignificancia, aspiramos al máximo en una desfachatada ambición de ser felices, de controlar nuestras vidas y convertirnos en nuestros propios dioses.
Yo no sé si es que a mí también me engaña la inocente soberbia de la especie, pero me parece que, sumando nuestros sueños y nuestras voluntades microscópicas, a veces conseguimos influir en el devenir del Universo.
Esa es nuestra mayor proeza: encontrar la medida del desorden.
TEMBLOR. Rosa Montero

8 de marzo de 2011

Mi primer Gran Viaje.

Antes de empezar a contaros mi aventura recién empezada, me presento. Me llamo Matilda, soy una cebra de peluche (sí, de peluche, has leído bien) que hasta hace unas cuantas horas estaba sentada con sus colegas osos, tigres y burritos de peluche en una estantería cualquiera de un centro comercial cualquiera de una ciudad cualquiera.

Al contrario que mis colegas algodonosos, yo llevo tiempo dándole vueltas a la cabeza sobre cuestiones que me inquietan. Veo pasar a la gente con sus carros, sus bolsas, sus billetes...¡y me pregunto por qué compran tantas cosas! ¿Les hacen falta? Yo llevo desde que tengo memoria sobreviviendo con una etiqueta y una pegatina en la que pone 4,95...¡¡y hasta me molestan en ocasiones!!

Pero no sé...creo que no lo entiendo bien...las personas son seres tan complejos y tan fascinantes que he decidido salir a investigarlas.



Y mi primer viaje me ha traído hasta una ciudad llamada Salamanca. Otro día contaré cómo llegué hasta aquí, que es una historia larga y muy entretenida. Por ahora os diré que he llegado a una casa extraña, donde parece que hace tiempo que no limpian y la gente entra y sale constantemente...parece un piso de estudiantes o algo parecido.

Nada más llegar he conocido a alguien especial. Creo que se llama Sara. Es una persona, o eso parece, y aunque su habitación está llena de trastos y cosas inservibles, en seguida me ha hecho un hueco especial para mí. Me da la sensación de que muchos de mis viajes, a partir de ahora, van a tener a Sara como compañera de aventuras. Espero que ella también quiera vivirlas conmigo.

Bueno amigos, me despido por hoy. Volved pronto por aquí!!!